El Juramento de la Humanidad:

Educación – Ayuda humanitaria – Ecología

El sábado 25 de septiembre de 2020,

en el Palacio de Congresos de Perpiñán

Para los 30 años de su existencia, Femmes Internationales Murs Brisés se hallaba en el auditorio Charles Trenet en el Palacio de Congresos. El 25 de septiembre, la tercera edición de los Encuentros del Juramento de la Humanidad reunió a un público muy amplio. Una sorpresa agradable en ese período particularmente difícil para la organización de manifestaciones y festividades.

En la apertura del evento, Louis Aliot, el alcalde de Perpiñán, estaba representado por André Bonet, el delegado de cultura.

Representantes elegidos, patrocinadores y miembros asociados del movimiento han venido a oír a Evelyne Mesquida, iniciadora del Juramento de la Humanidad, y a los eminentes ponentes reunidos para nutrir la reflexión sobre qué hacemos para crear un mundo mejor.

 

Más allá de las constataciones consabidas que suelen difundir los periódicos y las conferencias temáticas, los oradores coincidieron en valores comunes, con una misma voluntad de superar el fatalismo imperante.

Juntos propusieron sus líneas de actuación:

​En el campo de la educación, Philippe Benguigui, el presidente nacional de Zakhor Para la Memoria, crea un puente entre pasado y porvenir para crecer en continuidad y en dignidad. Gheorghe Anton, Consejero del Consejo de Administración de la OMAEP, propone la educación prenatal y su visión holística del ser humano. Mintze van der Velde, el Secretario general de Lucis Trust / Buena Voluntad Mundial Ginebra, recomienda una transformación personal para bosquejar la sociedad de una nueva era, más pacífica. El Cheikh Khaled Bentounes, guía espiritual del Sufismo Alâwiyya, logró que se ratifique en 2018 el Día Internacional de la Convivencia en Paz.

En ecología, Valériane Bernard, la representante Brahma Kumaris ante la ONU en Ginebra, fomenta un despertar de la conciencia para conseguir una vida más armoniosa y da el ejemplo de «India One», una central eléctrica de un millón de vatios en energía solar térmica, situada cerca de su campus en Rajastán. Y uno de los más grandes colaboradores del Dalái Lama, el Venerable Thubten Wangchen, nos entregó un mensaje de esperanza, lleno de alegría comunicativa.

Por lo que se refiere a lo humanitario, el desgarrador testimonio en vídeo del Mons. Samir Nassar, el arzobispo maronita de Damasco, dio lugar a una solicitud de donativos con el fin de rehabilitar un alojamiento de estudiantes en la capital siria. Este año, el que fue párroco de Beirut desea también ayudar a las familias arruinadas por la explosión del puerto de la ciudad, el pasado 4 de agosto en el Líbano.

En su síntesis, Evelyne Mesquida incita a ganar altura para ver las cosas más claras, tomar las buenas decisiones, y sobre todo aplicar en conciencia los derechos y los deberes que cada uno debe tener para con el planeta y todo lo que vive.

Acostumbrados a los grandes escenarios (Casino de París, La Mutualité, Altigone, El Bascala, Ginebra…), los 20 bailarines no profesionales de The Blue Swan Guild, la compañía de artistas creada por FIMB, transmitieron al público la anticipación de un mundo mejor, por fin.

El Juramento de la Humanidad, ¡un poder que actúa por la paz!